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miércoles 28 de diciembre de 2011
martes 27 de diciembre de 2011
Comunidad Cristiana del Espíritu Santo en Trujillo
lunes 17 de octubre de 2011
domingo 25 de septiembre de 2011
APRENDA
A IDENTIFICAR EL MAL Y QUÉ HACER PARA LIBRARSE DE UNA VEZ POR TODAS
Las
fuertes raíces funcionan como un ancla y garantizan que el árbol siga de
pie, independientemente del tiempo y otros elementos de la naturaleza. Llueva o
haya sol, caigan rayos o sea azotado por tifones, un árbol puede sufrir
inclusive algún tipo de daño externo, pero las raíces garantizan que permanezca
de pie y se recupere.
De la misma forma, son los problemas. Nada es por casualidad.
Hay una raíz que alimenta las situaciones críticas, especialmente las crónicas
y persistentes. Y no importa lo que suceda con las partes visibles, es decir,
con las “hojas y las ramas”. Mientras la raíz continúe viva garantizará que el
mal permanezca en su vida.
Lamentablemente, aunque muchas personas quieren resolver las
dificultades, se resumen a lidiar solo con las hojas y las ramas. Por ejemplo,
si usted quiere terminar con un árbol, debe cortarlo por la raíz, de lo
contrario, nacerá de nuevo. Tiene que ser igual en relación a los problemas,
especialmente aquellos que son crónicos, pues si no fueran resueltos desde la
raíz, terminarán creciendo nuevamente y volviendo (en algunos casos) incluso
peor que antes.
Lo que usted necesita no es de alguien que le “saque una
rama” porque crecerá de nuevo. Lo que usted realmente precisa es que Alguien le
corte la raíz. Pero todo empieza en usted, al definir el resultado que quiere.
Para ayudarlo en esta misión, a partir de hoy, en todos los
Cenáculos del Espíritu Santo del país, usted aprenderá a identificar dónde está
la raíz de sus problemas y, al encontrarla, podrá usar la fe para cortarla,
quitándola definitivamente de su vida.
Pero recuerde: la
sinceridad es la pala que usted usará para cavar y descubrir las raíces
malas. Para esto, será necesario que usted se saque la máscara, deje la
hipocresía de lado y enfrente sus miedos. Entonces… ¿listo para cavar?
Texto extraído del blog del Obispo Renato Cardoso
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